cerezo de Santa Lucía

Nombre científico:

Prunus Mahaleb

Nombre común:

Cerezo de Santa Lucía

Familia:

Rosaceae

Origen:

Cuenca Mediterránea

Estilos y descripción:

Arbusto caducifolio de pequeño tamaño que difícilmente alcanza los 5 metros con una corteza parda grisacea. Las flores son de color blanco y aparecen en racimo. Los frutos son pequeñas drupas negras en racimos con pulpa rojiza de sabor amargo.

Debido al pequeño tamaño de su hoja y capacidad de compactación se ha convertido en una de las estrellas de los bonsais de flor y fruto siendo ideal para shohin y mame.

Luz:

soleado

Pleno sol durante todo el año, no es necesario sombrear ni proteger.

Temperaturas:

Podemos sombrear en las horas más fuertes de sol en verano aunque no es necesario. Aguanta fuertes heladas en invierno. Las yemas florales durmientes mueren con temperaturas entre -22 y -35ºC. Las flores son dañadas con temperaturas de -2ºC.

20
grados

Humedad:

Resiste muy bien los climas secos, funciona mejor en climas húmedos.

Sustrato:

Bien drenados, hay que evitar encharcamientos, akadama y kiryuzuna son ideales, pudiendo usar también humus de lombriz con algún separador como tepojal, grava volcánica o pómice.

Riego:

Riegos abundantes con sustratos bien drenados. No soporta el encharcamiento

Abonado:

En primavera tras la floración justo antes de que empieza a brotar. En otoño cuando empiece a moverse de nuevo tras el letargo estival.

Maceta:

Siempre esmaltada, el color azul nos hará disfrutar de todas las etapas de la planta. El diseño de la maceta depende del estilo de bonsai.

Alambrado:

Usar siempre alambre de aluminio anodizado y vigilar ya que tarda poco en clavarse.

Trasplante:

Nos permite poda drástica de raíces y lavado del cepellón sin necesidad de dejar tierra vieja.

Multiplicación:

Al ser un frutal produce una gran cantidad de semillas muy fáciles de germinar sembrándolas frescas.

Injertos:

Injertos por aproximación.

Plagas y Enfermedades:

Normalmente atacados por pulgones y cochinillas.